Voraces mandíbulas alimentándose del olvido,
de recuerdos colgando de una soga.
El preludio estruendoso de uñas rasgando grises murallas,
establecidas a lo largo de veintitrés años sobre suelos contaminados.
Vientos arrastrando el vaho del odio y la depresión,
empujándome fuera y dentro de la realidad.
Perdí y reniego del futuro,
Este sol no va a volver a brillar por vos,
estas manos apretando mi garganta algún día van a apuñalar lo que fuimos.
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