Voraz y relajado, pasos cortos y elegantes a la vez.
En el transcurso del ventanal a la puerta siempre se detiene a vigilar que todo se encuentre en orden.
Siempre en algún lugar de la casa echado, observando, vigilando.
Él sabe que mi guarida es su hogar pero esta por los alrededores cuidándome.
Fiel compañero , si tu lenguaje fuera el de los seres humanos que bien nos entenderíamos.
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