31 ago 2010

Algunas noches mejor quedarse en casa

Como de costumbre me encontraba vagando a las 4 a.m. por una ciudad un tanto apagada pero abrumadoramente veloz al mismo tiempo.
No recordaba exactamente de donde venia ni mucho menos hacia donde iba, solo recordaba un aquelarre de jovenes bien vestidos, con olores de perfumes dulcemente aterrorizantes y rebozantes de lujuria.
Como dije, no tenia ni la menor idea de como habia llegado ahi, solo recuerdo algun tipo de besuqueo con una bella dama y minutos mas tarde el sarmiento pasando por mi cabeza a toda maquina, yendo y viniendo. El piso de laja nueva y bien lustrada contra la jeta y la soledad del noveno circulo del infierno donde me encontraba inmerso.
Entre alucinaciones de espectros desgarbados bailando freneticamente al ritmo de lady gaga, llegue a percibir una hermosa voz como saliendo desde atras de aquel triste escenario.
Al tratar de reincorporarme vislumbre entre tanto bicho imaginario la silueta de ella, en cuclillas frotandome el pecho en señal de "Hey,¿ estas bien?". Cuando por fin logre hacer foco la vi en su totalidad de esplendor, tan hermosa, tan bien vestida y con esos ojos que enamorarian hasta al mas puto de todos.
Se trataba de la antes mencionada dama con la cual tuve algun tipo de acercamiento. Su nombre era Agnes si mal no recuerdo. Estaba ahi al lado mio para rescatarme de la tormenta de alcohol y drogas blandas en la que me encontraba. Logre ponerme de pie. Era mas baja que yo, al pararme quedaba sobre ella, observandola, como cual buitre esperando saborear el mas minimo pedazo de carne podrida.

-¿Estas bien?. Desapareciste del patio y te estuve buscando, hace como quince minutos, y estabas aca tirado en el piso desmayado. ¿Te duele algo? ¿Te alcanzo un vaso de agua? Dale decime.-

Mientras intentaba reponerme del viajecito parado arriba del bondi al infierno, tambien trataba de siquiera asimilar porque un mina que ni conocia, estaba ahi parada preguntandome como me sentia y demas mierdas obvias. Contuve mis arranques histericos y solo conteste:

-No se como llegue aca, muchos menos al piso, siquiera a esta fiesta de mierda con toda esta gente de mierda. ¿Te gustaria besarme a pesar del sabor a vomito que se desliza de mi boca?-

Para mi sorpresa, sonrio. Dicho acto comenzo a ponerme nervioso. ¿Sera tal vez que ella estaba en la misma situacion que yo, simplemente que no llego a darse los dientes contra el piso todavia?
Comenze a titubear, abria y cerraba los ojos y ella seguia ahi, por reflejo revolvi mis bolsillos, si, un cigarro y un encendedor. Lo prendi y sentia como la mezcla quimica de alquitran, nicotina y otras sustancias contaminaban mi garganta para llegar a los pulmones. Me relaje.
La mire fijo a los ojos, con la esperanza de asustarla y que salga corriendo pensando que era algun tipo de maniatico. Seguia ahi. Decidi echarlo a perder todo con un hermetico y eficaz: -Bueno mira, creo que necesito usar un baño y la verdad que nose donde queda otro que no sea el de mi casa. Un gusto el besuqueo y espero no termines acostada en el piso, porque no te voy a devolver el favor. Chau.-
Ni siquiera mire atras, empece a caminar casi trotando a los tumbos, chocandome con cualquier cosa que en mi camino se pusiese, logre salir de aquel lugar infectado y por fin estaba en la calle. Sin darme cuenta aceleraba el paso cada vez mas, hasta que termine donde empezo toda esta historieta.
Ahora aca, 5.18 a.m, estoy sentado en la vereda esperando que abra la panaderia en algun momento, para alimentar al monstruo que se alzo luego de unas pitadas a algun tipo de cigarro magico.
Mientras, al otro lado de la calle, todavia la hija de puta esa espera respuestas al sin fin de pelotudeces que pregunto, ahi parada con esa mirada hermosa y rapaz a la vez.

No hay comentarios: