13 may 2013

El león no puede (ni debe) cogerse a la gacela



Cuando esos labios carmesí incendiados se apoyaron contra esta piel áspera y gris,
no hizo falta ningún análisis extenso ni minucioso,
 para comprender aquello expuesto por los fluidos nauseabundos de nuestros cuerpos.

Así como la incoherente costumbre de entrelazar dos sustancias incompatibles en un mismo cóctel alucinógeno,
comprendí que

< Yo soy sativo
                        y vos blanca dureza química >

No hay comentarios: